Cuidamos a tu perro como nos gustaría que cuidaran al nuestro
Creamos Rocalar para ofrecer a los perros lo que realmente necesitan: espacio, respeto y libertad. Aquí cada peludo tiene su sitio, su ritmo… y nuestro cariño de verdad.
Todo lo que ofrecemos
En Rocalar no solo cuidamos perros: diseñamos un entorno pensado para su bienestar real. Cada rincón del campamento está hecho para que disfruten, se sientan seguros y mantengan sus rutinas con cariño y profesionalidad. Sin prisas, sin jaulas y con una atención completamente personalizada. Aquí, cada perro tiene su espacio, su ritmo y su plan.
En la residencia, cada perro (o grupo familiar) tiene un recinto privado, rodeado de naturaleza, con entre 100 y 350 m² según disponibilidad.
Dentro, una caseta de obra de 10 m², sin jaulas, con calefacción y libertad para entrar y salir.
Los recintos están diseñados a prueba de escapistas (sí, ya han sido puestos a prueba). Las casetas tienen calefacción en épocas frías y zonas de sombra natural en verano. Cada perro tiene su espacio para moverse libremente y descansar cuando lo necesita, sin estrés y con control constante.
Además, se realizan 2 o 3 salidas diarias en pistas amplias pensadas para correr, jugar y socializar de forma segura y controlada.
Un espacio donde vienes con tu perro a aprender en plena naturaleza, con calma, guía profesional y una conexión real. Combinamos educación, disfrute y pautas equilibradas, adaptadas a vuestras necesidades, para que volváis a casa compenetrados y satisfechos.
Además del alojamiento, en Campamento Rocalar ofrecemos servicios extra de atención a rutinas especiales (comidas, medicación, juegos…). Todo está pensado para adaptarnos a las necesidades concretas de cada perro.
Sabemos que confiar el cuidado de tu perro no es fácil. Por eso, y para asegurar que la estancia sea lo menos estresante posible os invitamos a que vengáis a vernos antes de reservar. También, recomendamos hacer una adaptación gratuita para que tu perro conozca el sitio y al equipo. Así, cuando venga a quedarse, ya no le resultará algo nuevo ni desconocido.
Aquí no se separa por razas ni se prohíbe la entrada a nadie por su carácter. Cada perro tiene su espacio propio o lo comparte con su manada si viene acompañado, nunca con desconocidos. Así evitamos conflictos, respetamos el ritmo de cada uno y garantizamos una estancia tranquila y segura para todos.
¡Te presentamos a algunos de nuestros huéspedes!
Nuestra galga tuvo una rotura de ligamento hace poco y nos daba mucho miedo dejarla en cualquier sitio. Saber que Bea está allí cada día nos dio una tranquilidad inmensa. Turia ha estado atendida, relajada y cuidada con muchísimo cariño. No podíamos pedir más.
Nuestra perra ya es una abuelita de 13 años, y encontrar un sitio donde puede jugar a su aire y olfatear todo lo que encuentra tranquila y a la sombra no ha sido fácil. La prueba de que le gusta el sitio es que cada vez que la llevamos va directa a saludar a los dueños.
Ver tan feliz a la perra después de dejarla 4 o 5 días nos confirma que volveremos a dejarla seguro. No sabemos quien ha disfrutado más las vacaciones si nosotros en la playa o Luna en Rocalar.
Es un torbellino que no para y aquí ha encontrado el lugar perfecto para soltar toda su energía. Llega a casa destrozado de correr y jugar con otros perros. Además, ahora se lleva mejor en general con todos los perros.
Creemos que la guardería se ha convertido en su sitio favorito... Corre como un loco a por los trabajadores cada vez que vamos para saludarles. Como los juntan por carácter se pasa el rato corriendo como un loco, persiguiendo y jugando con otros perros.
Nuestra galga tuvo una rotura de ligamento hace poco y nos daba mucho miedo dejarla en cualquier sitio. Saber que Bea está allí cada día nos dio una tranquilidad inmensa. Turia ha estado atendida, relajada y cuidada con muchísimo cariño. No podíamos pedir más.
Nuestra perra ya es una abuelita de 13 años, y encontrar un sitio donde puede jugar a su aire y olfatear todo lo que encuentra tranquila y a la sombra no ha sido fácil. La prueba de que le gusta el sitio es que cada vez que la llevamos va directa a saludar a los dueños.
Ver tan feliz a la perra después de dejarla 4 o 5 días nos confirma que volveremos a dejarla seguro. No sabemos quien ha disfrutado más las vacaciones si nosotros en la playa o Luna en Rocalar.
Es un torbellino que no para y aquí ha encontrado el lugar perfecto para soltar toda su energía. Llega a casa destrozado de correr y jugar con otros perros. Además, ahora se lleva mejor en general con todos los perros.
Creemos que la guardería se ha convertido en su sitio favorito... Corre como un loco a por los trabajadores cada vez que vamos para saludarles. Como los juntan por carácter se pasa el rato corriendo como un loco, persiguiendo y jugando con otros perros.
Así es Rocalar por dentro
Cada rincón de Rocalar está pensado para el bienestar de los perros: espacio, calma, seguridad y libertad para ser ellos mismos.
- 9 recintos individuales y arbolados (de 100 m² a 350 m²) para estancias privadas o con manada.
- Casetas de obra de 10 m², sin jaulas, con calefacción y acceso libre al exterior.
- 4 pistas de paseo con vegetación, donde salen a correr y explorar al menos dos veces al día.
- Zonas de sombra natural y descanso en todos los espacios.
- Zona de almacenaje refrigerado (nevera y congelador) para dietas BARF o caseras.
- Entorno natural y tranquilo, rodeado de campo y sin ruidos de ciudad.
- Sin discriminar por raza, carácter, edad o estado de salud.